La papaya producida en Momil ya se comercializa en Estados Unidos gracias al modelo agroindustrial implementado por la empresa Agro Sabana, que integra ciencia, tecnología y especialización para competir en mercados internacionales.
Boris Zapata Romero, consultor en competitividad, destacó este proyecto como referente del potencial exportador del departamento. “Cuando vas a hablar con ellos, ya no es el tipo que tenía la finca y sembraba papaya. Estos son empresarios, agroempresarios reales”, afirmó el experto.
La compañía aplicó un modelo que combina recopilación permanente de datos meteorológicos, hidrológicos, estudios de suelo y curvas de nivel. “Data corrida permanente, estudios permanentes, ingenieros agrónomos especializados”, explicó Zapata Romero sobre la metodología empleada.
Agro Sabana rompió con el esquema tradicional del agrónomo generalista. La empresa cuenta con ingenieros expertos exclusivamente en papaya, especialistas en coco y profesionales enfocados en cultivos específicos. “Se acabó el ingeniero que sabía de todo”, señaló el consultor.
La estructura organizacional también marca diferencia. Los directivos son expertos en negocios que se capacitan constantemente. Recientemente regresaron de Brasil y China buscando conocimiento especializado en agronegocios y comercialización internacional.
El modelo incluye además una estrategia de cooperación empresarial. Agro Sabana comparte fichas técnicas requeridas por el INVIMA con otros productores interesados en certificarse. “Sin ningún resquemor le pasaron las fichas. Henry Ford decía que los grandes cooperan, los pequeños compiten”, recordó Zapata Romero.
La empresa ya tiene la producción vendida en Estados Unidos, demostrando que Córdoba puede competir en mercados exigentes cuando integra conocimiento científico, especialización y visión empresarial.









