Padres de familia de la Institución Educativa San Isidro, ubicada en Montería, sobre la vía hacia Tierralta, cerraron este lunes 11 de mayo las instalaciones del plantel como medida de protesta ante el colapso de las baterías sanitarias y el deterioro estructural acumulado durante más de una década.
Según denunciaron los manifestantes, los baños están completamente obstruidos, el pozo séptico rebosado genera olores fétidos y representa un riesgo sanitario para estudiantes y docentes. La situación desbordó la paciencia de una comunidad que lleva años conviviendo con paredes rajadas, salones en riesgo de derrumbe y cielos rasos caídos.
La comunidad exige una mesa de trabajo con el alcalde Hugo Kerguelén García, el secretario de Educación Marino Gómez Argumedo, la Gobernación de Córdoba y la Secretaría de Infraestructura. Advirtieron que, si no hay respuesta antes del martes, procederán a cerrar todas las sedes de la institución.









