La justicia boliviana emitió una orden de captura contra el expresidente Evo Morales luego de que el exmandatario no se presentara al inicio del juicio en su contra por trata agravada de personas, informó el tribunal de Tarija, que decretó la suspensión del proceso hasta que Morales comparezca ante la autoridad judicial o sea detenido por la Policía.
El Ministerio Público boliviano acusa a Morales de haber sostenido una relación con una menor de edad durante su período de gobierno y de haber engendrado una hija con ella en 2016, hechos que configurarían el delito de trata agravada según la legislación del país.
Según reportes, el exmandatario permanecería en la región del Chapare, bastión político que lo catapultó al poder y donde históricamente ha contado con respaldo de los movimientos cocaleros que lideró durante décadas.
El caso avanza en un momento de alta tensión política en Bolivia, donde Morales mantiene un conflicto abierto con el presidente Luis Arce, su exaliado, por el control del movimiento político que ambos lideraron.









