Inteligencia Artificial, ¿Una amenaza para la educación?

Las nuevas generaciones nunca entenderán cómo estudiábamos antes de internet, y eso es completamente normal, estamos llamados a evolucionar para mejorar todos los procesos sociales.
1 año atrás

Por: Marcos Daniel Pineda García

Por estos días me ha llamado mucho la atención que cada vez es más común el uso de la Inteligencia Artificial (IA) para llevar a cabo ciertas acciones del día a día. Si bien el objetivo primordial de la tecnología es facilitar la vida de las personas, no deja de ser preocupante que a causa de ello estemos entrando voluntariamente en una etapa de facilismo crónico, sobre todo en el ámbito de la educación.

Las nuevas generaciones nunca entenderán cómo estudiábamos antes de internet, y eso es completamente normal, estamos llamados a evolucionar para mejorar todos los procesos sociales. A los de mi generación, nos tocaba sentarnos por horas a leer los tomos de las enciclopedias para poder hacer las tareas; buscábamos los conceptos más confiables en el Diccionario Larousse Ilustrado; nos hacían transcribir al cuaderno cuadriculado los problemas del Álgebra de Baldor y aprendimos de historia con el libro Civilización, que leíamos en las clases de Sociales.

Recuerdo que a veces, cuando no encontraba en casa un libro con la información que necesitaba, me tocaba quedarme después de clases para hacer la respectiva investigación en la biblioteca del colegio. Y cuando llegó la enciclopedia multimedia Encarta a principios de los 90, ¡wow! pensábamos que ya lo habíamos visto todo.

Ahora, con las IA se puede hacer en fracciones de segundo el trabajo investigativo que antes tomaba horas, pero en esta ocasión tenemos la certeza de que aún no lo hemos visto todo. Y es que mientras analizan la información, las IA establecen relaciones entre su contenido y nuestros datos personales almacenados en todos los rincones de internet, para darnos la respuesta a determinada solicitud en forma de texto, explicación o concepto, una respuesta peligrosamente perfecta y sorprendentemente parecida a lo que estábamos esperando.

Esta situación puede verse reflejada en muchos aspectos de nuestra cotidianidad, pero hablando específicamente de educación, ¿se han dado cuenta de que cada vez son más los niños y adolescentes que hacen los trabajos para el colegio y la universidad con la ayuda de Chat GPT, Google Bard, YouChat, ChatSonic o cualquier otro chatbot de IA?

Sin duda alguna, la tecnología es uno de los recursos más poderosos a disposición del ser humano y su aplicación a la educación ha abierto grandes posibilidades, especialmente en las últimas décadas. ¡Es maravilloso! Creo que los grandes logros en los diferentes campos del saber nos han hecho elevar como sociedad y crecer como seres humanos, pero como en todo, hay que saber trazar límites. No podemos dejarle solo a la tecnología, esa parte de la educación que nos corresponde también a nosotros complementar en casa.

He ahí el dilema: ¿hasta qué punto debemos permitir que una combinación de algoritmos planteados para presentar las mismas capacidades de los seres humanos, siga enseñándoles a nuestros hijos que pueden lograr sus objetivos con el mínimo esfuerzo, casi sin pensar?

Las nuevas generaciones necesitan leer más, escribir lo que piensan y expresarse libremente dentro de su creatividad. Soy admirador de la tecnología y sé de las importantísimas herramientas que le ha aportado a los procesos educativos, pero también quiero que mis hijas y todos los niños del mundo tengan la oportunidad de aprender a través de sus vivencias en el mundo real, analizando, razonando y entendiendo que es necesario trabajar y esforzarse para ser mejores personas.