La operación militar que resultó en la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores involucró más de 150 aeronaves desplegadas simultáneamente desde 20 bases diferentes en tierra y mar, según reveló el secretario de guerra, Pete Hegseth
“Fue una operación discreta, precisa y ejecutada en el momento más oscuro de la noche. Fue la culminación de meses de planificación y preparación, una operación que solo podían realizar las fuerzas armadas de Estados Unidos”, explicó.
La misión requirió convergencia exacta en momento y lugar específicos para “poner una fuerza de interdicción en Caracas manteniendo el elemento de sorpresa táctica”. La operación integró bombarderos, aviones caza, unidades de inteligencia, reconocimiento, vigilancia, helicópteros y numerosas unidades robóticas.
El trabajo de inteligencia se prolongó durante meses para rastrear cada detalle de Maduro: “Dónde vivía, dónde iba, dónde comía, cómo se vestía, sus mascotas”, detalló Hegseth, explicando que a comienzos de diciembre la fuerza estuvo lista esperando las condiciones ideales.
Pasadas las 10:40 de la noche del viernes, el presidente Trump autorizó la misión con el mensaje “buena suerte y Dios los proteja” a toda la fuerza conjunta.
La operación incluyó F-18, A-18, dos bombarderos y aeronaves de apoyo de la Infantería de Marina, Armada, Fuerza Aérea y Guardia Nacional. Al acercarse a Caracas, las fuerzas desmantelaron y neutralizaron la fuerza aérea venezolana.
Los helicópteros recibieron disparos al llegar; uno fue alcanzado pero continuó operativo.





