La Nueva EPS descartó este domingo su liquidación y anunció una hoja de ruta concreta para superar la crisis financiera que atraviesa, luego de que el agente interventor, Jorge Iván Ospina, liderara una reunión con el equipo directivo de la entidad para analizar a fondo la situación actual y definir soluciones de corto plazo.
El mensaje fue directo desde la entidad: “¡No nos vamos a liquidar!”, una declaración que busca frenar la incertidumbre entre los más de 11 millones de afiliados que dependen de sus servicios de salud en todo el país.
El encuentro entre Ospina y el equipo directivo arrojó una hoja de ruta estructurada en torno a tres frentes prioritarios: el pago de las deudas acumuladas con las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud, IPS; la superación de las barreras que han obstaculizado la relación entre la EPS y esa red de prestadores; y la mejora efectiva en la calidad de atención que reciben los afiliados.
La reunión marcó el inicio formal del trabajo del agente interventor al frente de la entidad, quien asumió el cargo con el mandato de estabilizar una EPS que enfrenta serios problemas de sostenibilidad y ha sido blanco de cuestionamientos por fallas en la prestación del servicio.






