Lissana Vargas Dávila tomó posesión como nueva Directora Territorial de la Unidad para las Víctimas en Córdoba, cargo desde el cual trabajará por la garantía, protección y restitución de los derechos de las víctimas del conflicto armado en el departamento.
La funcionaria planteó que su gestión partirá del diálogo permanente con las comunidades, el fortalecimiento institucional y la articulación con entidades del orden nacional, departamental y municipal, con el fin de avanzar en la atención integral y la reparación.
“Asumo esta responsabilidad con profunda gratitud y, sobre todo, con la conciencia de que detrás de cada proceso, cada solicitud y cada historia, hay seres humanos que merecen ser escuchados, atendidos y acompañados con dignidad y respeto”, expresó Vargas Dávila.
La nueva directora señaló que su trabajo tendrá una visión cercana a los territorios, con atención a las particularidades y necesidades de las víctimas que habitan las distintas subregiones de Córdoba.
“Este no es solamente un cargo; es una enorme responsabilidad y una oportunidad para servir”, afirmó, al comprometerse a que las víctimas encuentren en la entidad una institución cercana y humana.
Córdoba figura entre los territorios del país que vivieron de cerca las consecuencias del conflicto armado, una condición que exige atención permanente y articulada frente a las realidades que enfrentan miles de familias.





