Las 99 personas que integran el proceso de reintegración en la Zona de Ubicación Temporal del Valle del Guamuéz, en Putumayo, enviaron una carta al presidente electo Abelardo De La Espriella para ratificar su compromiso con la paz y solicitar garantías institucionales durante el nuevo gobierno.
El documento sostiene que la decisión del colectivo de apostarle a la vida civil es irreversible. Los firmantes reconocen que en el pasado se cometieron errores y afirman que la violencia nunca será el camino para transformar al país.
La carta enumera los pasos cumplidos hasta ahora. El grupo se desmovilizó, entregó armas y dotaciones, y avanzó hacia la legalidad para acceder a la educación, al reencuentro familiar y a la reconciliación con las comunidades vecinas.
Los firmantes describen la transición como un proceso difícil pese a su voluntad. Señalan que han construido convivencia con los habitantes locales a través del arte, el deporte y el trabajo conjunto en el territorio.
Su principal solicitud apunta a la inversión social. El colectivo pide proyectos productivos y alternativas reales de formación y empleo para la juventud, con el propósito de que ningún joven de la región vea en las armas una opción de vida.
El texto también aborda el rechazo social que enfrentan. Los firmantes piden que el país entienda que muchos de ellos fueron víctimas antes y después de los procesos de paz, y que haber pertenecido a un grupo armado no debería derivar en exclusión o discriminación.
La carta cierra con una invitación al presidente electo para que visite la zona y dialogue con el colectivo y con la comunidad sobre los avances y retos del proceso.








