El Ministerio de Hacienda y Crédito Público corrigió al alza el desbalance de las cuentas públicas: el déficit fiscal de 2026, sin contar intereses, llegará al 4,4% del Producto Interno Bruto y no al 2,1% que había proyectado la administración de Gustavo Petro.
La cifra salió a la luz junto con la radicación, ante la Secretaría de la Cámara de Representantes, del proyecto de presupuesto que el Gobierno Nacional bautizó “Presupuesto de la verdad”. El monto llega a $635 billones y reconoce un faltante de $59,3 billones que, según la cartera, la administración anterior no financió.
Para cerrar esa brecha, el Ejecutivo fijó como meta llevar el déficit al 3,3% del PIB. La hoja de ruta arranca en los próximos días con un decreto que recortará y aplazará partidas de gasto, y continúa en las siguientes semanas con la radicación de la Ley de Rescate Económico, que apunta a un desbalance del 2,3% del PIB en 2027.
El aumento frente a los $575 billones del presupuesto Petro responde a dos frentes. Por un lado, rubros obligatorios que quedaron sin recursos: $9,6 billones del Fondo de Estabilización de Precios de Combustibles, $6,5 billones en pensiones, $4,5 billones en salarios de servidores públicos, $2,0 billones en salud y $0,7 billones para universidades públicas.
El otro frente es la deuda, cuyo servicio crece $37,4 billones por vencimientos de corto plazo con tasas altas que, afirma Hacienda, la administración saliente omitió en sus cálculos.
El ministro Miguel Gómez descartó que ambos ejercicios presupuestales admitan comparación, porque el anterior traía partidas mal calculadas u omitidas: “Es como comparar peras con manzanas”, dijo.
Frente a 2026, el proyecto incluye un ahorro de $17,5 billones: $2,8 billones menos en compras de bienes y servicios, $2,5 billones en inversión no prioritaria y $12 billones repartidos en más de 250 líneas de gasto.





