El presidente de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), Alejandro Ramelli Arteaga, rechazó cualquier exigencia de rendición de cuentas de esa entidad ante el Gobierno Nacional y reivindicó la autonomía de la Rama Judicial.
“No nos vamos a someter al Ejecutivo. Le digo claramente”, afirmó el magistrado, quien apeló al principio de separación de poderes como fundamento de su posición.
Ramelli precisó que la JEP puede ofrecer todas las explicaciones que la comunidad requiera y que mantiene disposición al diálogo. Sin embargo, marcó una diferencia entre explicar y rendir cuentas ante otra rama del poder público.
“Eso viola la esencia de lo que es una democracia y lo que es la separación de poderes. Si eso se acaba, se acaba el Estado de derecho en Colombia”, advirtió.
Para el presidente de la Jurisdicción, la autonomía y la independencia del Poder Judicial constituyen el rasgo que distingue a un Estado de derecho. Calificó como intolerable e inaceptable que se pretenda someter a una rama judicial al control de otra.
El pronunciamiento llega en medio de la tensión entre la JEP y el Gobierno. El pasado 18 de septiembre, Ramelli acudió a la Fiscalía de la Corte Penal Internacional para denunciar dos iniciativas que cursan en el Congreso: el traslado de $100.000 millones del presupuesto de la Jurisdicción, respaldado públicamente por el presidente Abelardo De La Espriella, y una reforma constitucional para que la Justicia Penal Militar revise las sentencias de la JEP contra miembros de la Fuerza Pública.





