Durante una reunión con el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y los gobernadores de los departamentos golpeados por el reciente terremoto, el gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta Bechara, criticó con dureza cómo manejó el gobierno saliente la emergencia invernal que todavía sufre su región.
“No hubo ningún tipo de articulación del gobierno anterior”, dijo Zuleta. Recordó que, antes de las elecciones, los gobernadores lograron frenar un giro de más de 2,7 billones de pesos que, según él, se quería hacer mediante transferencias directas “para hacer politiquería con los recursos del Frente Frío”. Aseguró además que fue él quien llevó la vocería de sus colegas en ese proceso.
Para el gobernador, lo que más le preocupa hoy son los tiempos. A su juicio, la ineficiencia de la administración anterior hizo perder un margen valioso para atender a los damnificados. Aun así, aclaró que no le gusta señalar a nadie, porque su tarea como gobernante es unir y resolver los problemas de la gente.
Zuleta señaló que Córdoba concentra el 80 % de las afectaciones del Frente Frío y que cerca de 25 de sus 30 municipios resultaron afectados por las inundaciones. Expresó su solidaridad con el Chocó y los demás departamentos afectados por el sismo, pero insistió en que la situación de los cordobeses sigue siendo crítica.
El gobernador pidió una articulación efectiva para definir con precisión qué necesita cada región y avanzar en la fase de recuperación. El objetivo, dijo, es que las familias vuelvan a la normalidad sin que se afecte la economía ni surjan problemas sociales.





