Frente al Museo de Antioquia, Federico Gutiérrez asumió la alcaldía de Medellín, destacando la importancia de la integración pública y la erradicación de problemas sociales en la emblemática Plaza. La elección de este lugar simboliza un homenaje al maestro Botero y a su voluntad de que el museo sea completamente público, por ello decidió deshacerse de lo que su predecesor, Daniel Quintero, llamó un “abrazo”.
Gutiérrez puntualizó que no solo enfocará sus esfuerzos en mejorar la seguridad, sino también abordará problemáticas sociales como la prostitución y la mendicidad en la Plaza. Destacó la necesidad de un diálogo con el Gobierno Nacional sobre la propuesta de Paz Total y el manejo de las bandas criminales en la cárcel de Itagüí.
Por otra parte, el nuevo mandatario aprovecho la oportunidad y le envió un mensaje al presidente Gustavo Petro, donde solicitó no castigar a Medellín y Antioquia por representar una oposición política, instando a Petro a mirar con cariño y no desdén a la región. Enfatizó la importancia de la grandeza política y abogó por un trato justo a pesar de las diferencias ideológicas.
“Presidente Petro, no nos castigue por representar la oposición política en Colombia, no castigue a Medellín y Antioquia por representar unos ideales diferentes a los suyos, demuestre grandeza y le pedimos que mire a Antioquia con cariño y no con desdén como lo viene mirando”, puntualizó Gutiérrez.
El alcalde también desafió a las estructuras criminales a demostrar su voluntad de paz mediante acciones concretas, como la liberación de menores y el cese de actividades ilícitas. Se comprometió a brindar oportunidades de estudio e ingresos a aquellos que opten por la paz.
La colaboración con el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, será fundamental para impulsar proyectos clave, incluyendo a EPM y Hidroituango. Gutiérrez busca construir un futuro próspero para la ciudad, superando desafíos y fomentando la unidad en un nuevo capítulo para Medellín bajo su liderazgo.






