El presidente Gustavo Petro rechazó que el país viva un colapso de la seguridad y sostuvo que la tasa de homicidios actual es la más baja desde 1993. La afirmación la hizo durante una alocución televisada desde la Casa de Nariño, en la que abordó como ejes centrales la lucha contra el narcotráfico y la situación del sistema de salud.
“No hay un caos de la seguridad, como se anuncia, que es el más bajo desde 1993”, manifestó el mandatario, al tiempo que comparó las cifras actuales con los promedios registrados al final del gobierno de Juan Manuel Santos tras la firma del acuerdo de paz con las Farc, y con el promedio del gobierno de Iván Duque.
Petro explicó que la tasa de homicidios alcanzada en los años posteriores al proceso de paz se mantiene estable en su administración, pese a la presión de las economías ilícitas. El jefe de Estado precisó que la violencia que persiste obedece principalmente a ajustes de cuentas y disputas territoriales entre estructuras vinculadas al narcotráfico, la cocaína y la minería ilegal del oro.
En el balance presentado, el mandatario responsabilizó al gobierno anterior de haber permitido que nuevos grupos mafiosos ocuparan los territorios dejados por las antiguas Farc. Según Petro, ese vacío de control estatal facilitó el reacomodo de estructuras criminales que hoy disputan rentas ilegales.
El presidente insistió en que los grupos armados que operan actualmente en zonas como el Cauca no tienen carácter político y deben ser denominados narcotraficantes. Hizo un llamado a corregir el lenguaje público sobre estas estructuras, al considerar que continuar nombrándolas como Farc distorsiona la lectura del conflicto.
La intervención presidencial coincidió con el Consejo de Seguridad realizado horas antes en Bogotá, tras la oleada de atentados ocurrida entre el 24 y 25 de abril en el suroccidente del país.





