El director de la Policía Nacional, general William Rincón, se desplazó a Cúcuta para verificar en terreno las condiciones de orden público tras el atentado contra el Comando de Norte de Santander. El oficial inspeccionó el sitio de las explosiones y acompañó a los uniformados heridos y a sus familias.
Rincón calificó el hecho como un ataque cobarde y despiadado. En su balance señaló ocho uniformados lesionados y la muerte de un canino de la institución durante la detonación.
“Atentar contra quienes velan por la seguridad de los colombianos es un ataque contra la tranquilidad de todos”, expresó el director en un mensaje divulgado por sus redes sociales.
El oficial informó que la Policía desplegó todas sus capacidades institucionales para identificar y capturar a los responsables. Sostuvo que quienes ejecutaron el atentado deberán responder ante la justicia.
Entre los policías afectados figura el auxiliar Didier Vergara Guerra, quien presenta quemaduras en varias partes del cuerpo y permanece en estado grave. El auxiliar Richard Javier Rúa Balaguera también resultó herido de gravedad.
Otros uniformados sufrieron heridas en la cabeza y esquirlas en distintas partes del cuerpo. Entre ellos aparecen los patrulleros Francisco Javier Velásquez y Diego Claro Clavijo, junto con personal que cumplía funciones de vigilancia, seguridad de instalaciones y cursos de ascenso dentro del comando.
Dos civiles resultaron afectados por la onda explosiva. Un taxista y una guarda de seguridad presentaron aturdimiento auditivo tras la detonación.
La Gobernación de Norte de Santander ofreció una recompensa de hasta 100 millones de pesos por información sobre los responsables. Las autoridades mantienen acordonada la zona mientras avanzan las labores de inspección técnica.








