En medio de cuestionamientos sobre una supuesta “parálisis” en la acción de la Fuerza Pública por la política de “paz total”, el ministro de Defensa, Iván Velásquez, reafirmó que el Gobierno avanza en un plan de fortalecimiento sin precedentes de las capacidades militares y policiales.
Velásquez aseguró en una entrevista con el diario EL TIEMPO que “36.000 hombres y mujeres más ingresarán al Ejército y a la Policía” para hacer frente a los retos de seguridad. Esta inyección de pie de fuerza, que demandará una inversión superior al billón de pesos, desmiente las acusaciones de sectores opositores sobre una pretendida “inacción” de las autoridades.
El jefe de la cartera de Defensa explicó que, si bien el cese al fuego bilateral con el ELN y disidencias persiste en algunas zonas, esto no implica una “camisa de fuerza” que impida las operaciones. “Es absolutamente falsa la denuncia de que tenemos maniatada la acción de la Fuerza Pública”, enfatizó.
Velásquez reconoció que la situación de orden público es compleja, especialmente en regiones azotadas por grupos armados vinculados al narcotráfico, la minería ilegal y otras economías ilícitas. No obstante, resaltó avances significativos contra delitos como el homicidio, el hurto y el secuestro en las principales ciudades.
En contraste, alertó sobre el aumento de la violencia intrafamiliar, que creció un 45,8% según cifras oficiales hasta junio. “Representa una crisis de convivencia que afecta profundamente a la sociedad”, lamentó el Ministro.
Frente a los violentos embates del ‘Estado Mayor Central’ en el suroccidente, Velásquez aseguró que las Fuerzas Militares ejecutan “a cabalidad” la orden presidencial de incrementar operaciones ofensivas, sin opción de restablecer el cese al fuego en esa zona.
El ministro enfatizó que el fortalecimiento de la tropa “es indispensable tanto para la paz como para la guerra”, al garantizar presencia estatal en todos los rincones y disuadir o debilitar a los grupos armados ilegales hasta forzarlos a la negociación.
Velásquez también desmintió versiones sobre una supuesta desconfianza de los uniformados hacia el Presidente Gustavo Petro, y enumeró los beneficios aprobados para el personal castrense, como mejoras salariales, de alimentación y recreación.
Si bien admitió algunos ajustes presupuestales, el Ministro aseguró que no afectarán el funcionamiento operativo ni la inversión en equipos y combustible para las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.









