El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, confirmó que el Gobierno nacional estudia la posibilidad de emplear drones a gran escala para la fumigación de cultivos ilícitos en el país.
El anuncio se dio tras las declaraciones del presidente Gustavo Petro, quien abrió la puerta a retomar la aspersión aérea con glifosato en casos donde se presenten ataques contra el Ejército durante operaciones de erradicación.
De acuerdo con Sánchez, las condiciones actuales permiten considerar nuevas herramientas tecnológicas para enfrentar el narcotráfico, entre ellas el uso de drones. Señaló que estas aeronaves no tripuladas ofrecen mayor precisión y reducen los riesgos de impacto ambiental y en la salud, en comparación con los métodos utilizados en años anteriores.
El jefe de la cartera de Defensa explicó que, si bien la Corte Constitucional prohibió la aspersión aérea con glifosato en 2017 mediante la sentencia T-236, existen protocolos que podrían revisarse para evaluar la viabilidad del procedimiento. Añadió que hoy se cuenta con “mejores capacidades para focalizar el esfuerzo” en zonas específicas y evitar afectaciones innecesarias a la población civil.
El ministro también informó que 5.200 hectáreas de coca ya han sido erradicadas por la Policía Nacional en lo corrido del año y que otras 6.000 se encuentran en proceso de sustitución, según datos de la Dirección de Sustitución de Cultivos. En Putumayo, puntualizó, se inició la sustitución de 1.500 hectáreas como parte del compromiso de transformar las economías ilícitas.
Sánchez subrayó que la erradicación y sustitución deben llevarse a cabo con responsabilidad hacia las comunidades campesinas, evitando que estas se vean forzadas a desplazarse. “El mensaje aquí es claro: vamos a acabar con el narcotráfico, y estamos totalmente comprometidos en buscar la paz neutralizando y desmantelando a todos los actores criminales”, concluyó.









