El rector de la Universidad de Córdoba, Jairo Miguel Torres Oviedo, aseguró que durante el último mes él y el alma máter han soportado una arremetida severa en su contra. Según el directivo, se le ha intentado presentar “como si yo fuera el más grande delincuente que ha tenido este departamento”.
Torres Oviedo habló este lunes ante el consejo directivo de la institución, el mismo día en que el Ministerio de Educación Nacional inició una visita de inspección y vigilancia ordenada por el presidente Abelardo de la Espriella.
El académico admitió que había optado por callar frente a las críticas. “Creo que el silencio es una voz poderosa”, expresó, antes de reclamar que, “como ciudadano también tengo derecho” a defenderse de las acusaciones en su contra.
Cada vez que lo han denunciado, afirmó, acudió a las instancias competentes, y los fallos judiciales le han dado la razón sobre la legalidad y la coherencia de su gestión al frente de la universidad.
La respuesta llega luego de que el jefe de Estado cuestionara, el sábado 3 de octubre en Montería, la rectoría, los procesos electorales y el cumplimiento de los estatutos de Unicórdoba.
“Yo respeto la figura presidencial, respeto el poder del presidente”, manifestó Torres Oviedo. Recordó además que “detrás de este ser humano hay una familia” y rechazó lo que describió como “el maltrato verbal injusto”.
Frente al calificativo de impresentable que, según dijo, usó el mandatario, el rector enumeró su formación: licenciado en Ciencias Sociales, abogado, magíster y doctor en Filosofía, investigador clasificado en Minciencias y autor de más de 10 libros y 40 artículos indexados. “El rector de la Universidad de Córdoba no es un impresentable”, afirmó.
Sobre las reformas al estatuto, explicó que surgieron de la autonomía universitaria y pasaron por los estamentos, el Consejo Académico y el Consejo Superior, órgano en el que dice tener voz pero no voto. Añadió que el Consejo de Estado las ha avalado en distintos fallos.
“Aquí estamos dispuestos”, reiteró el rector, quien abrió la puerta a que el Gobierno Nacional revise su conducta y las decisiones de la institución.





