La líder opositora venezolana María Corina Machado se dirigió este jueves a los familiares de los presos políticos liberados por el régimen madurista, reconociendo el dolor de años de espera y celebrando que “la verdad perseguida y silenciada durante años logra abrirse paso pese a la arbitrariedad, a la crueldad y al miedo”.
En un emotivo mensaje, Machado destacó el sufrimiento de las familias que “durante muchos meses, muchos años, incluso décadas” sostuvieron “el peso feroz de una condena que no estaba en ningún expediente: la de la espera, la del silencio, la del hogar que se mantuvo en pie mientras el país parecía derrumbárseles encima”.
“Ustedes fueron fortaleza cuando faltó la libertad, ustedes fueron dignidad cuando abundó la injusticia y fueron esperanza cuando el tiempo quiso convertirse en castigo”, expresó la líder opositora, reconociendo el papel fundamental de los familiares en mantener viva la lucha por la justicia.
Machado fue realista sobre las cicatrices dejadas por la represión: “Nada devuelve los años robados, nada borra las noches largas, ni las ausencias irreparables”, pero enfatizó que “este día importa porque reconoce lo que siempre supimos: que la injusticia no va a ser eterna y que la verdad, aún muy herida, termina por abrirse paso”.
La dirigente llamó a recibir este momento “como un acto de restitución moral, como la confirmación de que su entereza no fue en vano”, y señaló que las familias “no solo acompañaron a sus esposos, padres, hijos, hijas, hermanos, nietos, sostuvieron la noción misma de justicia frente a un régimen que intentó enterrarla”.
Sin embargo, Machado dejó claro que la lucha continúa: “No descansaremos hasta que todos los presos sean libres y que Venezuela entera pueda abrazarse en plena democracia y libertad”. Finalizó su mensaje con admiración hacia las familias: “Seguimos unidos de la mano de Dios”.









