Los magistrados César Reyes y Marco Antonio Rueda, de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia, salvaron su voto frente a la decisión que ordenó la detención preventiva de los congresistas reelegidos Wadith Manzur y Karen Manrique dentro del caso de corrupción en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
En un documento de 52 páginas fechado el 20 de abril, publicado por el diario El Tiempo, ambos magistrados advirtieron que la medida se decretó sin pruebas nuevas.
Manzur y Manrique fueron llamados a juicio el 11 de marzo junto a Liliana Bitar, Julián Peinado, Juan Pablo Gallo y el excongresista Juan Diego Muñoz, todos acusados de condicionar su voto en la Comisión Interparlamentaria de Crédito Público a cambio de proyectos financiados con recursos de la UNGRD. Solo a los dos congresistas reelegidos se les impuso detención preventiva.
De acuerdo con el diario El Tiempo; Reyes y Rueda consideraron que la Sala decretó esa medida “con soporte en la revaluación de la tesis asumida en otro estadio de la actuación”, sin que aparecieran hechos o elementos probatorios distintos a los ya conocidos.
Para ambos magistrados, tampoco quedó acreditado que Manzur y Manrique hubiesen recibido dinero, utilidad o promesa remuneratoria que los beneficiara directa o indirectamente.
Sobre la acusación por cohecho, los magistrados que salvaron voto sostuvieron que asignar recursos públicos para obras igualmente públicas “de ninguna manera implica, per se, la existencia de un pacto o acuerdo criminal”. La decisión mayoritaria fue posible gracias al voto de dos conjueces que desempataron la Sala.
La defensa de Manzur radicó un recurso de reposición para pedir la revocatoria de la detención, mientras que el equipo jurídico de Manrique solicitó prisión domiciliaria como alternativa.






