El presidente de Colombia, Gustavo Petro, dirigió una solicitud al gobierno de Estados Unidos para que se abstenga de tomar acciones en contra del exmandatario boliviano Evo Morales, luego de que el propio Morales denunciara un operativo aéreo, con presunta participación de la CIA.
A través de su cuenta en la red social X, Petro advirtió que un ataque contra un expresidente legítimo y dirigente indígena de la talla de Morales tendría consecuencias graves para la estabilidad del continente. “Solo llenará de sangre toda la América Latina”, escribió el mandatario colombiano, en uno de los pronunciamientos más enérgicos de su gobierno frente a Washington en lo que va del año.
En su intervención Petro hizo una distinción, diferenciar la lucha social de los campesinos cultivadores de hoja de coca del narcotráfico propiamente dicho. Para el presidente colombiano, confundir ambas realidades es un error político que legitima persecuciones contra comunidades y líderes que históricamente han defendido prácticas agrarias y culturales ancestrales.
El jefe de Estado también exigió a Estados Unidos respetar los tiempos de la institucionalidad multilateral e instó al gobierno de ese país a esperar las conclusiones del panel de expertos de la Comisión sobre Drogas de la ONU, antes de emprender cualquier acción contra el exmandatario boliviano.
Petro apeló además a los valores históricos de la nación norteamericana para sustentar su posición. “Como reza la bandera de los primeros EE.UU., es respetando la diversidad y el diálogo como crecerá la democracia y la libertad en las Américas”, señaló, en una referencia que buscó interpelar directamente la tradición fundacional estadounidense.
La declaración del presidente colombiano se produce horas después de que Morales afirmara públicamente que tres helicópteros intentaron interceptarlo con disparos, y que uno de ellos habría sido pilotado por agentes de la CIA, en el marco de un operativo cuyo objetivo habría sido su detención.









