La vía que conecta a Santa Marta con La Guajira permanece bloqueada en el ingreso al Parque Tayrona. Campesinos, indígenas y comunidades negras de la Sierra Nevada de Santa Marta convocaron un paro indefinido tras la muerte de Mario Alberto Arévalo, operador turístico que falleció en una clínica de Santa Marta luego de recibir impactos de arma de fuego en un puesto de control policial.
Según las versiones de los líderes del territorio, Arévalo habría omitido una señal de pare y fue herido por agentes en circunstancias que aún investigan tanto la justicia penal militar como el CTI de la Fiscalía, entidades que asumieron el caso.
El bloqueo afecta a miles de conductores, transportadores de carga y viajeros que se movilizan hacia La Guajira y Venezuela. El Parque Tayrona, aclaró el líder Romualdo Macías, permanece abierto; el cierre cubre exclusivamente el corredor vial hacia el norte del país.
Macías explicó que la protesta no responde solo a la muerte de Arévalo, sino a tres años de promesas incumplidas en el marco de la política de “Paz Total”, operativos militares que las comunidades califican de desproporcionados y una política de tierras que la Agencia Nacional de Tierras aplica sin consultar a quienes habitan el territorio. “Nunca ha sido socializado ni consultado con quienes habitamos el territorio”, dijo el líder.
Las comunidades también alertaron sobre el ingreso de nuevos actores armados a zonas donde ya operan las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra y el Clan del Golfo, y anunciaron que llevarán sus denuncias ante la ONU y otros organismos internacionales.
El paro continuará de manera indefinida. Los líderes condicionaron el levantamiento del bloqueo a la presencia efectiva del Gobierno Nacional, el Ministerio de Defensa, delegados de paz y veedores internacionales en el territorio.









