El gobernador de Córdoba y presidente de la Federación Nacional de Departamentos (FND), Erasmo Zuleta Bechara, reaccionó al archivo del referendo de autonomía fiscal en el Congreso con un fuerte cuestionamiento al modelo centralista del país.
Según el mandatario, las regiones han soportado durante décadas el financiamiento de las principales ciudades, mientras departamentos y municipios pequeños continúan con altos índices de pobreza y menos oportunidades de desarrollo.
Zuleta recalcó que la distribución actual de los impuestos profundiza las desigualdades. Explicó que de cada 100 pesos recaudados en impuestos, 84 se manejan desde Bogotá, apenas 5 llegan a las gobernaciones y 10 a las alcaldías. Para él, este modelo limita la capacidad de inversión local y perpetúa la dependencia del Gobierno Nacional.
El proyecto hundido buscaba modificar la Constitución para que recursos como el IVA y la renta se quedaran en los territorios donde se generan. Aunque la iniciativa recogió más de cuatro millones de firmas, en la Comisión Primera del Senado no logró los votos necesarios para avanzar en su trámite.
El mandatario cordobés reconoció que existían reparos de varios alcaldes y gobernadores sobre la propuesta, pues sin medidas transitorias los municipios más pobres podrían quedar en desventaja frente a grandes capitales como Medellín, Cali o Bogotá. Por eso insistió en que la discusión debe enfocarse en un esquema equitativo que permita a los territorios rezagados recibir apoyo adicional mientras logran consolidar sus economías.
Zuleta advirtió que el hundimiento del referendo no debe cerrar el debate. Recordó que el Congreso ya aprobó un acto legislativo que reformará el Sistema General de Participaciones y que el Gobierno Nacional prepara la presentación de la llamada Ley de Competencias. Esta normativa definirá qué responsabilidades asumirá cada nivel de gobierno y con qué recursos contarán para cumplirlas.
Para el gobernador, el reto está en lograr un “adelgazamiento” del aparato central en Bogotá y garantizar que los departamentos y municipios cuenten con recursos suficientes para responder a las necesidades de sus ciudadanos. “No se trata de quitarle a las capitales, sino de construir un país más justo y equilibrado”, concluyó.





