Dos de las obras de infraestructura más urgentes del Caribe colombiano llegan al cambio de gobierno en estado inconcluso: el Macroproyecto de La Mojana y la restauración del Canal del Dique.
Centros de pensamiento de la región advierten que sin la ejecución definitiva de ambas iniciativas, la vulnerabilidad histórica del territorio frente a las inundaciones no tiene solución estructural posible.
La Mojana concentra municipios de Bolívar, Sucre, Córdoba y Antioquia atravesados por los ríos Cauca, San Jorge y Magdalena.
El Fondo de Adaptación ha invertido alrededor de 980.000 millones de pesos en el macroproyecto, recursos que se han traducido en diseño de obras de control de inundaciones, restauración de humedales, sistemas de monitoreo, construcción de viviendas y equipamientos sociales.
Sin embargo, las autoridades han reconocido que la solución estructural definitiva para La Mojana será el megaproyecto de dinámicas hídricas, cuya ingeniería básica ya fue adjudicada por el Fondo Adaptación.
Las comunidades, entretanto, denuncian que el agua sigue entrando por puntos críticos como el boquete de Caregato y que los cultivos se han perdido en su totalidad en épocas de creciente.
El Canal del Dique enfrenta un panorama similar, con una inversión cercana a 3,2 billones de pesos, la restauración del canal contempla 36 obras entre compuertas, esclusas y diques que beneficiarían a 1,5 millones de habitantes en 19 municipios de Atlántico, Bolívar y Sucre.
No obstante, el proyecto acumula retrasos, a diciembre de 2025 se habían girado más de 217.477 millones de pesos al patrimonio autónomo del proyecto, pero la obra aún se encuentra en fase preoperativa mientras se elabora el Estudio de Impacto Ambiental exigido por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales.
A eso se suma una señal de alerta fiscal, la Cámara Colombiana de la Infraestructura advirtió que recortes a las vigencias futuras del proyecto generan incertidumbre para los inversionistas y debilitan la confianza en los contratos de largo plazo.
Kelina Puche, miembro del Consejo Directivo de Atarraya, centro de pensamiento de Córdoba, fue enfática al ubicar estas obras entre las prioridades que el gobierno entrante no puede postergar.
“El proyecto de La Mojana, el proyecto del Canal del Dique, son proyectos que tienen que cerrarse para garantizar precisamente un manejo adecuado de esos cuerpos de agua”, señaló.





