Las devastadoras inundaciones registradas este miércoles en la frontera entre Nepal y el Tíbet dejan hasta el momento unas 95 personas fallecidas, según los últimos datos publicados por EFE, cifra que aumenta casi cada minuto conforme avanzan las labores de rescate.
La peor situación se concentra en el distrito montañoso nepalí de Rasuwa, donde una crecida súbita del río Bhote Koshi arrasó localidades, puentes, carreteras y proyectos hidroeléctricos. El balance sigue siendo provisional y podría aumentar a medida que los equipos de rescate logren acceder a las zonas más castigadas.
La cifra que más preocupa a las autoridades es la de desaparecidos. La Junta de Turismo de Nepal elaboró una lista con 403 personas cuyo paradero se desconoce, entre ellas 291 extranjeros y 93 ciudadanos nepalíes. Las primeras listas incluyen ciudadanos de India, Malasia, Reino Unido, Estados Unidos, Sudáfrica, Canadá, Australia y Países Bajos, entre otras nacionalidades.
Las autoridades nepalíes apuntan a que un terremoto habría provocado un desprendimiento de hielo y roca que bloqueó temporalmente un curso de agua, generando después una liberación súbita del caudal. Reuters señala que persisten incertidumbres sobre el mecanismo exacto del fenómeno.
El Ejército nepalí informó que 88 personas ya fueron evacuadas por vía aérea, aunque las operaciones se han visto condicionadas por el elevado nivel del agua. Las autoridades pidieron a los habitantes de las riberas del Bhote Koshi desplazarse hacia zonas elevadas, ante el temor de nuevos bloqueos río arriba que provoquen otra liberación brusca de agua.





