El Gobierno canadiense anunció este martes una serie de aranceles de represalia sobre productos estadounidenses, que oscilan entre el 15% y el 50%, en medio de una nueva escalada en la disputa comercial que enfrenta a estos dos aliados históricos.
Los gravámenes entrarán en vigor el próximo 8 de septiembre, según el calendario presentado por el primer ministro Mark Carney, luego de que el presidente Donald Trump impusiera el sábado aranceles del 50% a una serie de productos canadienses.
La medida estadounidense se produjo tras el fracaso, el viernes, de las negociaciones entre ambos países para alcanzar un acuerdo que evitara la imposición de nuevos gravámenes. Los aranceles del 50% ya rigen desde el fin de semana y afectan productos canadienses valorados en cerca de 20.000 millones de dólares, equivalentes al 5,5% de las exportaciones totales de Canadá hacia su vecino.
Trump también anunció el lunes que duplicará los aranceles a una serie de productos del sector automotor canadiense a partir de 2027. Actualmente, los vehículos que no incluyen materiales estadounidenses en su fabricación pagan un arancel del 25%, mientras que las importaciones de acero enfrentan tasas generales del 50%.
Carney calificó el resultado de las negociaciones como un “mal acuerdo” y aseguró que el objetivo de Canadá siempre fue obtener las mejores condiciones para su población, no un acuerdo a cualquier precio. El mandatario señaló que Washington pretendía imponer condiciones injustas a las industrias canadienses, además de restricciones a otros tratados comerciales del país y amenazas relacionadas con la lengua francesa y la cultura quebequense.
Por su parte, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, atribuyó la ruptura de las conversaciones a exigencias de última hora por parte de Canadá.





