San Pelayo. La delincuencia que azota al corregimiento Carrillo en jurisdicción de San Pelayo, ha instaurado un toque de queda obligatorio en la población. Sus habitantes después de 5:00 de la tarde se resguardan en sus viviendas por temor a ser víctimas de los ladrones.
Aseguran que los hechos delincuenciales en la población van en franco aumento y muestra de ello son los hurtos que vienen sufriendo.
Cansados de la situación están exigiendo a las autoridades mayor presencia en el corregimiento con el fin de contener la ola de atracos y robos.
Han solicitado la presencia de la alcaldesa María Alejandro Forero, el comandante de la Policía, advierten que de no ser escuchados preparan el cierre de la vía hacia el municipio de Lorica en señal de protesta.
Aseguran que el fenómeno delincuencial ha aumentado en los últimos meses y pasaron de ser una comunidad tranquila a vivir con zozobra.






