El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo divulgó el pasado viernes 7 de noviembre un proyecto de decreto que plantea elevar considerablemente los aranceles para la importación de automóviles y motocicletas equipadas con motores de combustión interna.
La propuesta establece una tarifa arancelaria del 40 por ciento para vehículos que funcionan con gasolina o diésel, mientras que para motocicletas con estas características el gravamen alcanzaría el 35 por ciento.
El documento oficial fundamenta esta decisión en la urgencia de “disminuir la dependencia económica del petróleo y del carbón” como parte del proceso de transformación “de una economía extractivista hacia una economía productiva y sostenible”.
Adicionalmente, el Gobierno Nacional busca “incrementar la diversificación y sofisticación de la matriz productiva colombiana”.
Entre los vehículos afectados se encuentran automóviles de turismo, familiares tipo “break” o “station wagon”, y unidades de carreras con motores de pistón alternativo. La clasificación contempla diferentes rangos de cilindrada: desde superiores a 1.000 cm³ hasta aquellos que superan los 3.000 cm³.
El decreto contempla entrar en vigencia quince días después de su publicación en el Diario Oficial, respetando los tratados comerciales internacionales vigentes para Colombia. La ciudadanía puede presentar observaciones al proyecto entre el 8 y 22 de noviembre de 2025.
Esta iniciativa pretende “desincentivar la importación de tecnologías altamente contaminantes y acelerar la transición hacia un parque automotor más limpio”, según argumenta la administración.






