El Ministerio de Ambiente expidió este lunes una circular que autoriza la eutanasia como mecanismo de control poblacional de los hipopótamos en Colombia, luego de que resultara imposible trasladar los animales a otros países. La medida se implementará a partir del segundo semestre de 2026 y podría afectar a cerca de 80 individuos, según estimaciones de la cartera ambiental.
La ministra de Ambiente (e), Irene Vélez, explicó el alcance de la decisión en rueda de prensa: “Creemos que pueden ser aproximadamente ochenta individuos que pudieran entrar en la medida, de acuerdo con las diferentes poblaciones en los diferentes departamentos.”
La población de hipopótamos en Colombia desciende de cuatro ejemplares introducidos ilegalmente por el narcotraficante Pablo Escobar en la Hacienda Nápoles hace más de 30 años. Un censo realizado en 2022 junto a la Universidad Nacional contabilizó 169 ejemplares, pero las estimaciones actuales apuntan a más de 200. De no intervenirse, la población podría superar los 500 individuos en 2030.
Vélez advirtió que la situación amenaza especies nativas: “Sin una intervención, es imposible controlar la población. Esto afectaría especies nativas como el manatí y la tortuga de río.” Además, señaló que la endogamia ha generado daños genéticos visibles en varios individuos, lo que también complica cualquier proceso de traslado.
El Ministerio contactó a siete países sin obtener respuesta positiva para recibir los animales, lo que cerró la vía de la translocación como alternativa. El protocolo aprobado contempla dos métodos: eutanasia química mediante inyección y eutanasia física con rifle por tirador certificado, seguida de enterramiento bajo lineamientos sanitarios.
El Gobierno destinará 7.200 millones de pesos distribuidos entre las Corporaciones Autónomas Regionales de las zonas con mayor densidad poblacional. Las intervenciones iniciarán en la Isla del Silencio y la Hacienda Nápoles, los dos puntos con mayor concentración de la especie invasora.






