Los gobernadores del país denunciaron que el gobierno nacional los excluyó de los diálogos de paz con el Clan del Golfo, a pesar de ser las primeras autoridades territoriales que enfrentan directamente los problemas de seguridad en sus departamentos.
Erasmo Zuleta, gobernador de Córdoba y presidente de la Federación Nacional de Departamentos, cuestionó esta decisión del ejecutivo nacional. “Nosotros somos los que tenemos el problema aquí. Si aquí vinieron a socializarnos unas cuestiones, nos invitaron a esas mesas de socialización de trabajo conjunto, ¿por qué no nos invitaron al otro?”, declaró el mandatario.
El gobernador cordobés advirtió que sin la participación de los mandatarios territoriales, Colombia vivirá los mismos errores de procesos anteriores. Zuleta recordó que tanto el acuerdo de paz con las autodefensas como el firmado con las FARC presentaron fallas en su implementación territorial.
“Vamos a tener los mismos diálogos del pasado”, alertó Zuleta, quien mencionó que las víctimas no se repararon adecuadamente, los campesinos no recuperaron sus tierras y los desmovilizados no recibieron una segunda oportunidad real.
Como responsable principal del territorio cordobés, Zuleta exigió conocer los detalles del proceso de paz: “Cuáles son los acuerdos, cuál es el trámite, cuál es el derrotero, la hoja de ruta, quiénes harán parte de la mesa, cuáles son los tiempos, quiénes son los responsables”.
El mandatario enfatizó que los gobernadores no se oponen a los diálogos con las autodefensas Gaitanistas de Colombia, grupo que mantiene presencia en más de 300 municipios del país, pero consideran fundamental su participación en las negociaciones.
“La paz no es simplemente un diálogo. La paz es la transformación del territorio”, concluyó Zuleta, quien insistió en que sin la participación de quienes gobiernan los territorios, los acuerdos quedarán solo en papel mientras la ciudadanía continúa siendo chantajeada por grupos ilegales.







