El gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta Bechara, exigió este jueves al Gobierno Nacional garantizar agua potable para el casco urbano de Tierralta antes de avanzar en la instalación de la zona de ubicación temporal prevista en ese municipio del sur del departamento, y advirtió que sin ese servicio básico cualquier promesa de transformación territorial carece de sustento real.
La exigencia la formuló durante el evento de paz total celebrado en Montería, donde planteó a la delegación del Gobierno Nacional un paquete de condiciones mínimas para que Tierralta sea el municipio piloto del proceso de paz con el Ejército Gaitanista de Colombia.
“Que Tierralta tuviese agua, por lo menos el casco urbano”, reclamó Zuleta Bechara ante el delegado Álvaro Jiménez Millán, los representantes del EGC y la sociedad civil reunida en el encuentro.
El gobernador sustentó la exigencia con datos del conflicto. Tierralta aportó más del 10% de las víctimas registradas en Córdoba, departamento que contabiliza más de 400.000 personas afectadas por la violencia armada. Un municipio con ese nivel de victimización, argumentó Zuleta Bechara, merece respuestas concretas e inmediatas del Estado, no promesas de largo plazo.
La petición del agua potable se enmarcó dentro de un conjunto de propuestas que el gobernador presentó para Tierralta: una sede definitiva de la Universidad de Córdoba con financiación compartida entre la nación y el departamento, la construcción de la transversal del sur entre San Pedro y Valencia, y una tarifa diferencial de energía para los estratos 1 y 2 del municipio como acto de reparación.
“Yo pongo la mitad de esa plata”, ofreció el mandatario al referirse a la vía y a la sede universitaria, y retó al Gobierno Nacional a igualar ese compromiso.






