Montería. El presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), José Félix Lafaurie, denunció la existencia de “intermediarios ociosos” que estarían presionando al alza el precio de la carne de res para el consumidor final en Colombia.
Según Lafaurie, si bien entre 2020 y 2022 el precio de la carne aumentó, esto se debió al fenómeno inflacionario mundial y no a las exportaciones, las cuales crecieron en ese periodo. Sin embargo, en 2023 las ventas internacionales han disminuido, mientras que el precio local se mantiene alto.
El directivo explicó que la inflación global ha cedido y el precio internacional de la carne ha bajado. Adicionalmente, países competidores como Brasil tienen ahora una carne más barata por efecto del tipo de cambio. Esto ha golpeado las exportaciones colombianas, que cayeron de 502 millones de dólares en 2022 a 305 millones hasta noviembre de 2023.
Como consecuencia, el precio del ganado en Colombia se redujo en más de 20%, pasando de un máximo de $9.600 en mayo de 2022 alrededor de $7.400 por kilo actualmente. No obstante, el precio al público se mantiene “establemente alto”, denunció Lafaurie.
Ante esta divergencia, el presidente de Fedegán cuestionó “¿Quién se queda con este margen billonario?” Atribuyendo la distorsión a intermediarios que operan en la informalidad y que serían los verdaderos formadores de precios.
Lafaurie reveló que ha informado sobre esta situación a los ministerios de Agricultura y Comercio, solicitando eliminar las distorsiones en el mercado interno para beneficiar a productores y consumidores por igual.
Asimismo, en declaraciones a medios denunció ventas de carne sin control sanitario en Bogotá e interrogó a las autoridades distritales sobre por qué no se ha reducido el precio pese a la caída del ganado en pie.
Desde Fedegán insisten en la necesidad de formalizar la comercialización de carne para acabar con la especulación de precios y garantizar la calidad e inocuidad de un producto esencial en la canasta familiar de los colombianos.






