En una parcela demostrativa en Montería, la Universidad de Córdoba ha obtenido resultados exitosos en un ensayo que permite cultivar fríjol Caupí de forma vertical y erguida. Esta práctica facilita la cosecha, especialmente cuando se realiza de manera mecanizada debido a la posición vertical de la planta.
Las variedades del fríjol Caupí desarrolladas por la Universidad de Córdoba, conocidas como línea LM 27 y línea LM 17, han sido enriquecidas con alto contenido de hierro y zinc. Estas variedades podrían ofrecer hasta el doble de rendimiento de cosecha en comparación con otras variedades. Los materiales genéticos utilizados en este cultivo ya han sido aprobados por el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA).
El profesor Iván Javier Pastrana Vargas, de la Facultad de Ciencias Agrícolas de la Universidad de Córdoba, explica que el hábito de crecimiento vertical facilita la cosecha mecanizada y reduce los riesgos fitosanitarios. Además, destaca que estas variedades contienen cantidades significativas de hierro y zinc, lo que las hace más nutritivas.
Este proyecto se enmarca en la investigación sobre el manejo sostenible del sistema de frijol Caupí, con el objetivo de mejorar la productividad y reducir los problemas de inseguridad alimentaria en el Departamento de Córdoba y Magdalena. La Universidad de Córdoba ha liderado este proyecto, con aliados como la Universidad del Magdalena, la Federación Nacional de Cerealistas (Fenalce) y la Fundación Canal del Dique.







