La candidata presidencial Paloma Valencia Laserna reaccionó con dureza ante la confirmación de que las órdenes de captura contra Alexander Díaz, alias Calarcá Córdoba, jefe negociador del Estado Mayor de los Bloques y Frente (EMBF), permanecen suspendidas pese a la evidencia recopilada por la Fiscalía General de la Nación y al atentado con moto bomba registrado el fin de semana en Briceño, Antioquia, atribuido a su estructura.
La senadora y aspirante del Centro Democrático fue directa al evaluar la situación: “Este es un gobierno que se ha dedicado a darle gusto a los violentos.” Para Valencia, la decisión de no reactivar las órdenes de captura no sorprende, dado el patrón de concesiones que, en su criterio, el Gobierno Nacional ha otorgado repetidamente a grupos armados ilegales bajo el amparo de la política de paz total.
Pero la candidata no limitó su cuestionamiento al Ejecutivo. También apuntó contra la Fiscalía y el Alto Comisionado de Paz, a quienes acusó de anteponer intereses electorales al cumplimiento de sus funciones: “¿Qué hace la Fiscalía? Hace campaña. Por eso, ‘Calarcá’, un asesino, puede andar libremente en camionetas de la UNP.”
La mención a los vehículos de la Unidad Nacional de Protección (UNP) hace referencia a los esquemas de seguridad que el Gobierno Nacional ha asignado a los voceros de los procesos de paz, incluido Calarcá, una decisión que ha generado polémica en distintos sectores políticos.






