El presidente Abelardo De La Espriella afirmó que continuará al frente de los operativos de seguridad y que portará armas cuando considere necesario hacerlo, al responder a los cuestionamientos que generó su aparición con una pistola al cinto durante sus recorridos por Santa Marta y Cali.
El mandatario sostuvo que su participación en estos procedimientos responde a su condición de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas y aseguró que actuará dentro de los límites establecidos por la Constitución y la ley.
“Como comandante en jefe de las fuerzas armadas estaré al frente de los operativos porque es mi deber constitucional y lo haré portando y usando, de ser necesario, conforme a la Constitución y la ley, las armas legítimas de la República”, afirmó.
De La Espriella agregó que no pretende mantenerse al margen de las operaciones relacionadas con la seguridad y justificó su decisión de acompañar directamente a la Fuerza Pública.
“Porque yo no me escondo, yo doy la cara, yo pongo el pecho por mi gente”, manifestó el presidente, quien vinculó esta postura con el compromiso que, según dijo, asumió durante su campaña y con el mandato recibido en las urnas.
La declaración se conoce después de la controversia generada por las imágenes del mandatario portando una pistola durante sus recorridos en Santa Marta, en medio de la respuesta de las autoridades a hechos de violencia atribuidos a estructuras armadas.
En esa ciudad, De La Espriella participó en acciones relacionadas con la situación de seguridad luego de un operativo de la Fuerza Pública contra integrantes de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN). El despliegue estuvo seguido por bloqueos y alteraciones de la movilidad en distintos sectores.
La presencia del presidente armado también generó cuestionamientos públicos. Ante esas críticas, el mandatario señaló previamente que “sigan criticando”, porque, según afirmó, los cuestionamientos lo impulsan.





