El Departamento de Estado de Estados Unidos canceló el visado de la activista política colombiana Viviana Marín, decisión adoptada bajo la dirección del secretario de Estado, Marco Rubio, según confirmó la Embajada estadounidense en Bogotá a través de su cuenta oficial en X.
El anuncio replicó un mensaje del subsecretario de Estado, Christopher Landau, quien explicó los motivos de la medida. Landau sostuvo que Marín tiene derecho a manifestar sus posturas políticas, pero que ese derecho no se extiende al ingreso a territorio estadounidense.

Washington fijó su criterio en términos generales sobre el caso: quienes ejercen la oposición política valiéndose de la violencia o la intimidación no reciben la bienvenida en Estados Unidos, señaló el subsecretario en su publicación.
La controversia arrancó con un video difundido en redes sociales poco después de que Abelardo de la Espriella resultara elegido presidente de Colombia en junio pasado. En esa grabación, la dirigente instó a la ciudadanía a ocupar las calles de manera permanente durante el nuevo Gobierno Nacional.
Marín, secretaria política de la Juventud Comunista Colombiana (Juco), afirmó en el registro audiovisual: “La tarea es hacer invivible este país para Abelardo De La Espriella, decirle a la derecha que somos una plaga”.
La joven añadió una convocatoria a la movilización sostenida: “Lo que se viene, camaradas, es calle, así que compren zapatos porque va a tocar gastar suela”.
El material circuló ampliamente y desató cuestionamientos de dirigentes de distintas corrientes, que advirtieron sobre el aumento de la tensión política en el país.
Una influenciadora de derecha, Paula Ospina, pidió formalmente a Rubio y a Landau revisar el documento migratorio de la activista, solicitud que el subsecretario recogió públicamente semanas atrás.
La revocatoria de visas por declaraciones públicas se ha convertido en una herramienta recurrente de la diplomacia estadounidense frente a figuras políticas extranjeras.





