El Gobierno de Estados Unidos ratificó la descertificación de Colombia en la lucha antidrogas, pero anunció que podría retirarla el próximo año si el presidente Abelardo de la Espriella demuestra avances en la erradicación de cultivos de coca y en el desmantelamiento de las redes del narcotráfico.
La decisión aparece en la determinación presidencial para el año fiscal 2027, que la Casa Blanca remitió al Congreso el 15 de septiembre y que el Departamento de Estado divulgó este miércoles.
Allí, Colombia figura entre los cuatro países que, según Washington, incumplieron de forma manifiesta sus compromisos internacionales antidrogas en los últimos doce meses, junto con Afganistán, Bolivia y Birmania. Es el segundo año consecutivo que el país recibe esa calificación.
Aun así, el presidente Donald Trump aplicó la exención por interés nacional: el documento sostiene que la ayuda estadounidense a Colombia resulta vital para Estados Unidos. Sin esa salvedad, la medida habría implicado recortes en la asistencia y el voto negativo de Washington ante solicitudes de crédito en la banca multilateral.
El texto atribuye la sanción de manera exclusiva al gobierno de Gustavo Petro, al que califica de “extrema izquierda” y responsabiliza de los niveles récord de cultivos ilícitos y producción de cocaína.
En contraste, presenta a De la Espriella como el líder que devolverá a Colombia su papel de principal aliado de seguridad de Estados Unidos en el hemisferio y resalta su promesa de lanzar una ofensiva contra la coca.
Según la Casa Blanca, las Fuerzas Militares, la Policía, la Fiscalía y los jueces colombianos cuentan ahora con un respaldo decidido desde la Presidencia.
Colombia también continúa en la lista de 23 países considerados de tránsito o producción de drogas ilícitas. El propio documento aclara que esa inclusión obedece a factores geográficos, comerciales y económicos y no constituye, por sí sola, un juicio sobre los esfuerzos de cada gobierno.





