La senadora animalista Andrea Padilla se pronunció sobre la muerte de la tigresa Indira en el zoológico de Cali, afirmando que “el estrés al que viven sometidos los animales en los zoológicos causa tragedias como esta”, tras el ataque fatal que recibió de su propio hijo Canú.
“La otra tragedia es que esos lugares seguirán existiendo mientras Colombia pierda la pelea contra los traficantes, comerciantes y compradores de animales silvestres”, declaró la congresista al vincular la existencia de zoológicos con el tráfico ilegal de fauna.
Indira, que llevaba más de 21 años en el zoológico de Cali, murió tras ser atacada por Canú, un tigre de 13 años que nació en el mismo zoológico y que es hijo de la víctima, en una pelea territorial que conmocionó a los cuidadores.
Los cuidadores actuaron inmediatamente para trasladar a Indira a la zona de manejo médico, pero las heridas fueron tan graves que los veterinarios no pudieron salvar su vida, pese a los esfuerzos realizados en el centro médico veterinario.
El tigre macho se encuentra bajo observación de los veterinarios para evitar nuevos hechos violentos, mientras la institución investiga las causas que llevaron a este enfrentamiento territorial sin precedentes entre madre e hijo.











