María Claudia Tarazona, viuda del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, reapareció en redes sociales con un emotivo y contundente mensaje en el que rechazó los hechos de violencia que vive el país y expresó su solidaridad con las familias que, como la suya, han perdido a sus seres queridos a causa del conflicto.
Tras semanas de silencio tras la muerte de su esposo, Tarazona se refirió a la crisis de seguridad que atraviesa Colombia, marcada por recientes atentados y el asesinato de 13 policías, hechos que han generado alarma nacional. “Nuestro país atraviesa jornadas de intenso sufrimiento. Una vez más, el mal destruye lo más sagrado de nuestra sociedad: sus familias. Esposos que nunca volverán a sus hogares, como mi amado Miguel”, expresó visiblemente conmovida.
La abogada hizo un llamado especial a reconocer el dolor de los niños que quedan huérfanos y de las esposas que enfrentan solas la carga de sacar adelante a sus hogares. “Hijos que, como Alejandro, nunca más jugarán con sus padres. Niños que crecerán con esa ausencia clavada en el alma. Esposas que, con el corazón destrozado, tendrán que encontrar fuerzas para criar a sus hijos en medio del vacío”, afirmó.
En su mensaje, Tarazona comparó el panorama actual con los años más oscuros de la violencia política en Colombia, resaltando cómo el país parece retroceder en el tiempo, con crímenes que enlutan a familias de soldados, policías y líderes sociales. “Qué injusticia que ese mal arrebate vidas de honor y lo reemplace por sufrimiento y vacío. Solo Dios sabe cuánto duele”, dijo.
Con un tono de resiliencia, aseguró que no se quedará en silencio y acompañará a las mujeres que hoy enfrentan la misma tragedia. “Las abrazo con el alma. Aquí estoy para cada una de ellas, para servirles, para acompañarlas en este camino que ninguna familia debería transitar jamás”, manifestó.
Finalmente, hizo un llamado a la unidad y a la esperanza, señalando que la violencia no puede arrebatarle al país su fortaleza espiritual ni su sentido de comunidad. “Ese mal que todos sabemos dónde habita y quién lo encarna no debe arrebatarnos ni la fe, ni el amor, ni la esperanza. Hoy más que nunca debemos estar unidos, con más fe que nunca, con más esperanza que nunca, por Colombia y por nuestros héroes”, concluyó.





