El gobierno departamental de Córdoba implementó una estrategia de despliegue territorial que ubica a cada miembro de su equipo directivo en los municipios más impactados por la crisis climática que atraviesa la región.
La medida, anunciada por el gobernador Erasmo Zuleta, asigna responsabilidades específicas a secretarios, directores y asesores sobre áreas geográficas determinadas, con el propósito de establecer canales directos de comunicación y gestión con las administraciones locales.
“Hemos decidido que cada funcionario de alto nivel asuma la responsabilidad sobre un municipio y su respectiva subregión, facilitando así la sincronización de esfuerzos con los alcaldes y garantizando que el socorro llegue sin demoras a todos los sectores del departamento”, explicó Zuleta.
Esta estructura operativa, desarrollada en conjunto con instancias del Gobierno Nacional, contempla la supervisión de múltiples aspectos logísticos: desde la distribución de asistencia humanitaria hasta la movilización de equipos pesados de construcción, pasando por el respaldo operacional a las Fuerzas Militares y los cuerpos de emergencia que trabajan en las zonas críticas.
Las autoridades departamentales resaltaron que este modelo organizativo intensifica la presencia gubernamental en el terreno y perfecciona la ejecución de programas orientados a la atención inmediata, la reducción de riesgos y la rehabilitación de las áreas comprometidas.
La iniciativa prioriza la protección de los sectores poblacionales en mayor situación de fragilidad ante el desbordamiento de cauces fluviales y las intensas precipitaciones que continúan afectando el territorio cordobés.






