El Ministerio de Salud reveló que en las cuentas que las EPS presentan al sistema aparecen 154 mujeres a quienes les habrían practicado cirugías de pene, y pacientes a los que operaron del apéndice hasta cinco veces. Los datos salieron a la luz durante el Consejo de Ministros del 28 de abril, cuando el ministro Guillermo Jaramillo presentó los resultados de los nuevos mecanismos de verificación que su cartera implementó para auditar la facturación del sector.
“Cuando comenzamos a revisar las facturas encontramos verdaderas aberraciones”, dijo Jaramillo, quien detalló que los hallazgos apuntan a procedimientos médicos que no solo son clínicamente injustificados, sino que en varios casos resultan anatómicamente imposibles. Para el ministro, estos registros no son errores administrativos aislados, constituyen evidencia de irregularidades graves y sistemáticas en la forma como algunas entidades cobran los servicios al sistema.
Los procedimientos fantasma o incongruentes hacen parte de un patrón más amplio que las auditorías lograron documentar. En el mismo ejercicio de revisión, el Ministerio detectó más de 300.000 cobros asociados a pacientes fallecidos, y casos en los que un mismo medicamento fue facturado hasta siete veces por encima de su precio oficial, uno de ellos por más de 600 millones de pesos, cuando su costo real ronda los 80 millones.
El ministro Jaramillo también alertó que el gasto en medicamentos dentro del sistema ya representa cerca del 25% del total de los recursos, el doble del rango que manejan los estándares internacionales, entre el 10% y el 15%, sin que eso se refleje en mejor atención para los pacientes.
Frente al panorama, el Ministerio anunció que reforzará los controles existentes y avanzará en reformas orientadas a garantizar mayor transparencia en el manejo de los recursos públicos de salud. Las revelaciones abren la puerta a posibles investigaciones penales y disciplinarias contra las entidades involucradas en los cobros irregulares.






