El río Sinú se prepara para un cambio de fondo. La Administración municipal adelanta la elevación de las guayas de los planchones que cruzan sus aguas, una intervención clave para garantizar la navegabilidad del corredor fluvial y allanar el camino hacia la puesta en marcha de Businú, el sistema que aspira a convertir el río en una alternativa real de movilidad para los monterianos.
Las obras se concentran en el tramo entre el planchón El Roble, en la calle 40, y el planchón Cariñoso, en la calle 2A, cubriendo ambas orillas del Sinú. En total, 18 planchones resultarán beneficiados: entre ellos El Rebelde, La Bonga del Sinú, El Rey David, Nuestra Señora de Pompeya, Los 2 Hermanos, La Bala del Sinú, La Estrella del Sinú y Puerto Colombia, entre otros. La intervención, además, dinamizará la economía local al generar cerca de 110 empleos durante su desarrollo.
En terreno, los avances son visibles: se adelanta pilotaje en Puerto Amor (barrio Santa Fe), en el Crucero Peatonal (sector La Coquera) y excavaciones en Cariñoso. Cerca del puente Segundo Centenario ya quedó instalada la primera baliza de señalización fluvial del proyecto, pieza clave para ordenar el tránsito por el río.
Las cifras de avance hablan por sí solas: 186 armaduras cilíndricas para pilotes, 31 parrillas para zapatas, 31 armaduras de acero para columnas y 22 postes balizas ya en su lugar. El equipo de pilotaje fluvial permanece desplegado en el río, mientras continúan las perforaciones y la instalación de pilotes preexcavados en concreto.
Dado que las obras se desarrollan en simultáneo con la navegación habitual, la Alcaldía pidió a quienes transitan por el Sinú extremar precauciones: reducir la velocidad cerca de las zonas intervenidas y seguir las indicaciones del personal a cargo. Cada avance acerca un poco más a Montería a un objetivo puntual: que su río, además de paisaje, se convierta en una ruta real para moverse por la ciudad.





