El sistema eléctrico colombiano enfrentará su momento más delicado en abril de 2027, cuando los embalses del país lleguen a su punto más bajo de almacenamiento.
La advertencia proviene de Alejandro Castañeda, presidente de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (ANDEG), durante una entrevista concedida a LARAZÓN.CO.
Castañeda explicó que el fenómeno de El Niño no representa una amenaza inmediata para el suministro eléctrico nacional. El verdadero desafío llegará una vez se agoten los embalses o estos alcancen el nivel mínimo operativo permitido.
“El riesgo más grande que tenemos en el sistema no es ahora, es para llamar su abril del próximo año, una vez pues digamos que agotemos los embalses o llevemos los embalses a lo más bajo que podamos manejar”, declaró el dirigente gremial.
Actualmente, los embalses del país se ubican en 79%, apenas por debajo de la meta del 80% establecida por XM para noviembre de este año. Esta cifra resulta clave porque determina cuánta agua tendrá disponible el sistema para atender la demanda durante la temporada seca que arranca en diciembre.
La estrategia del sector consiste en extender el uso del recurso hídrico durante los primeros meses del verano, apoyándose en la generación térmica para reducir la presión sobre los embalses. Castañeda precisó que las plantas térmicas deben aportar entre 45% y 50% del consumo nacional durante ese periodo crítico.
El objetivo, según el presidente de ANDEG, es que el agua alcance hasta que regresen las lluvias en abril o mayo. Un retraso en las precipitaciones más allá de esa fecha complicaría significativamente el panorama energético del país.
La región Caribe enfrenta particularidades adicionales debido a las altas temperaturas, que elevan el consumo por climatización justo cuando el sistema busca reducir la demanda.
Castañeda insistió en que la planeación de nueva capacidad de generación firme debe iniciarse ya, considerando que una planta térmica tarda cuatro años en construirse.





