En Cartagena de Indias, durante la Novena Cumbre del Petroleo y Gas, la ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda Arango, anunció que el gasoducto Antonio Ricaurte podría aportar 50 millones de pies cúbicos de gas a mitad del año 2027.
La funcionaria explicó que el Gobierno Nacional trabajará en la recuperación de esa infraestructura durante este último trimestre. El tubo conecta a Colombia con Venezuela y lleva años fuera de operación.
Arboleda reconoció que antes de reactivar el gasoducto hay que resolver asuntos regulatorios y obtener la licencia de la OFAC, la oficina del Tesoro de Estados Unidos que controla las sanciones. Aun así, aseguró que el Ministerio lo considera un proyecto estratégico por el poco tiempo que requiere para entrar en funcionamiento.
Según la ministra, ese volumen se sumará al aumento de la producción nacional, con la expectativa de conseguir un precio mucho mejor que el que el país paga hoy por el combustible. Añadió que la iniciativa también favorece la competitividad de la economía colombiana.
El anuncio llega en un momento de estrechez en el abastecimiento. La jefa de la cartera precisó que, al cierre de octubre, el 41% de la demanda nacional de gas se atendió con gas importado, y que el 75% de ese consumo se destina a la generación eléctrica, presionada por el fenómeno de El Niño.
“Esta estrechez nos va a durar por ahí 3 años”, advirtió Arboleda, al explicar que los nuevos proyectos de gas necesitan tiempo para madurar. Por eso, dijo, en este momento el país necesita “todas las ayudas que tengamos”.
Además del gasoducto, la ministra mencionó que la regasificadora del Pacífico entraría a finales de diciembre y que Sirius, el proyecto de Petrobras y Ecopetrol costa afuera, apunta a 2030.





