El presidente Gustavo Petro respaldó el nuevo contrato de pasaportes suscrito con la Casa de la Moneda de Portugal y afirmó que quienes lo cuestionan persiguen su nulidad para revertir la adjudicación a favor de los hermanos Bautista, quienes manejaron ese negocio durante décadas.
El mandatario fue contundente al defender la legalidad del acuerdo: “El contrato hecho por la cancillería a la que no le preguntan, ha cumplido todos los estándares de ley”. Precisó que la contratación se realizó con una institución pública de orden internacional con amplia trayectoria en la producción de pasaportes de alta calidad.
Petro destacó que las máquinas de tecnología de punta adquiridas en el marco del contrato quedarán instaladas en la Imprenta Nacional y pasarán a ser propiedad de la Nación. Agregó que el acuerdo fue precedido por una carta de intención entre los gobiernos legítimos de Colombia y Portugal, lo que en su criterio elimina cualquier posibilidad de corrupción al tratarse de un vínculo entre entidades públicas.
El jefe de Estado contrastó ese modelo con el esquema anterior: “El contrato privado hecho desde hace décadas ha llenado de corrupción a la registraduría y a la política nacional produciendo un fraude electoral comprobado por la justicia en el año 2014”.
Otro punto central de su defensa fue el control sobre los datos. Petro señaló que el nuevo contrato garantiza que “el código de los datos esté ya en manos del estado y no en manos privadas sin control”, y vinculó esa exigencia con el fallo judicial de 2018 sobre el software de escrutinio electoral, que según dijo la Registraduría ha desacatado, restando transparencia al conteo de votos en Colombia.






