Lo que comenzó como un caso de envenenamiento dentro de un núcleo familiar se convirtió en una investigación con ramificaciones que las autoridades aún no terminan de mapear. El caso de Zulma Guzmán suma nuevas víctimas y los investigadores trabajan sobre la hipótesis de que existió un patrón sistemático de envíos de alimentos contaminados con talio entre 2024 y 2025.
Dos mujeres más aparecen ahora en el expediente, una familiar del exesposo de Guzmán y una reconocida modelo colombiana. En ambos casos, el elemento común es la recepción de chocolates que, según las hipótesis que maneja la Fiscalía, habrían estado contaminados con ese mismo veneno.
Uno de los episodios que más atención concentra en la investigación ocurrió en enero de 2025. Elvira Restrepo, hermana del exmarido de Guzmán, recibió un domicilio en su vivienda el mismo día en que se encontró con la empresaria en un evento de egresados de la Universidad de los Andes. Tras consumir parte del contenido, Restrepo presentó serias complicaciones de salud. Ese hecho ya hace parte formal del expediente criminal.
La segunda víctima que señalan los medios nacionales es Catalina Ramírez, modelo cercana al economista Juan de Bedout. Ella recibió un paquete de chocolates enviado desde una aplicación de mensajería bajo el perfil de Zenaida Pava Vargas, el mismo nombre que aparece vinculado al envío de frambuesas al apartamento de Bedout. Hasta el momento no ha sido posible contactar a la modelo.
La complejidad del caso radica en cómo se ejecutaron los envíos. En uno de ellos, una mujer en el consultorio de un odontólogo que atendía a Guzmán pidió a un recepcionista entregar un paquete a un domiciliario. El apartamento de destino llevaba más de un año arrendado, lo que dificultó seguirle la pista al envío.
La Fiscalía continúa recolectando pruebas y testimonios. Por ahora no descarta que el número de víctimas aumente ni que la dimensión judicial del caso cambie sustancialmente en las próximas semanas.






