La candidata presidencial Sondra Macollins lanzó una doble acusación que sacude el debate electoral colombiano: señaló al candidato Abelardo de la Espriella como un instrumento del Gobierno Nacional dentro de la contienda presidencial, y cuestionó al presidente Gustavo Petro por una presunta interceptación a candidatos.
Macollins fue directa en su diagnóstico sobre De la Espriella: “Yo lo he dicho sin rodeos: Abelardo De La Espriella es el caballo de Troya del Gobierno.” La aspirante argumentó que la participación del abogado costeño en la campaña presidencial terminaría beneficiando al candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda Castro, en lo que describe como “el único escenario donde Iván Cepeda termina beneficiado.”
Pero la candidata no se detuvo ahí. Planteó dos preguntas que considera igualmente graves para la democracia colombiana: si el presidente Petro está interceptando a los candidatos presidenciales, y si hay aspirantes que estarían “arreglando” resultados electorales por fuera de los canales legales. “Ambas cosas son igual de inaceptables. Ambas rompen la democracia”, afirmó.
Macollins también aprovechó su pronunciamiento para reafirmar su apuesta política de cara a las elecciones: cuestionó que los actores tradicionales del poder sigan repartiéndose el control del país mientras el ciudadano común queda por fuera. “Mientras los de siempre se reparten el poder, los anónimos —el pueblo, los que no tenemos maquinarias— somos los que terminamos definiendo el rumbo del país”, escribió.
El mensaje cerró con una advertencia a los partidos con maquinaria electoral consolidada: “¿La van a seguir subestimando? ¡Se les acabó!”, afirmó, en una apelación directa a los votantes sin afiliación partidaria que, en su lectura, representan la verdadera fuerza electoral del país.







