El mandatario de Ecuador, Daniel Noboa, confirmó que a partir del 1 de febrero entrará en vigor un cobro del 30 % sobre las compras que su país realice a Colombia.
El gobernante ecuatoriano argumentó que esta tasa se implementa debido a “la falta de reciprocidad y acciones firmes” del gobierno colombiano frente a la lucha contra el tráfico de estupefacientes.
“Hemos hecho esfuerzos reales de cooperación con Colombia, incluso con un déficit comercial que supera los 1.000 millones de dólares anuales. Pero mientras hemos insistido en el diálogo, nuestros militares siguen enfrentando a grupos criminales atados al narcotráfico en la frontera sin cooperación alguna”, expresó Noboa a través de su cuenta en X.
La medida podría golpear duramente el intercambio comercial binacional. Según Analdex, Ecuador ocupa el sexto lugar entre los compradores de productos colombianos y el segundo en ventas no minero energéticas.
El gremio exportador reporta que entre enero y noviembre de 2025, Colombia vendió a Ecuador mercancías por 1.673 millones de dólares, con una reducción del 3,2 % comparado con el mismo período de 2024.
Entre los productos más vendidos al país vecino hasta noviembre del año anterior sobresale la energía eléctrica, que representa el 8 % del total exportado a esa nación.
Otros renglones destacados son medicamentos para consumo humano (3,1 %), azúcares y sacarosa química (1,9 %), carburorreactores (1,7 %), vehículos (1,7 %) y café (1,5 %).
En Ecuador, voces académicas cuestionaron la decisión presidencial. Matías Abad, docente de la Universidad del Azuay, advirtió que “esta medida encarece precios, eleva costos productivos y golpea consumo en una economía dolarizada”.
El académico añadió que Ecuador carece del tamaño y la capacidad de Estados Unidos para utilizar aranceles como herramienta de presión y que “el costo lo paga el país”.









