El frente Jaime Martínez de las disidencias de las FARC publicó un comunicado el pasado 21 de noviembre rechazando cualquier vinculación con el secuestro del cantante de música popular Miguel Ayala y su manager Giovanni Ayala, ocurrido el pasado 18 de noviembre en el municipio de Cajibío, Cauca.
“Rechazamos los señalamientos que nos vinculan con ese secuestro. Esta es una estrategia mediática orquestada entre actores estatales y bandas para estigmatizar nuestra organización”, señaló el grupo armado en el comunicado difundido por sus voceros.
La estructura disidente argumentó que la zona donde ocurrió el plagio tiene “permanente presencia militar” y cuestionó cómo, a pesar de ello, “ocurren atentados, secuestros y robos de carga”.
“Las bandas operan descaradamente en el túnel Piendamón con complicidad de las fuerzas militares. No permitiremos que utilicen nuestro nombre para ocultar su complicidad con estas bandas”, enfatizó el comunicado del Frente Jaime Martínez.
El Departamento de Policía del Cauca había confirmado anteriormente el secuestro de Miguel Ayala y su manager, en hechos registrados sobre la llamada “avenida del túnel”, alrededor de las 8:45 p.m. del martes 18 de noviembre.
Las víctimas se desplazaban desde Popayán hacia el aeropuerto de Cali en un vehículo particular cuando fueron interceptados por dos vehículos y varios hombres armados que los obligaron a descender. El conductor fue abandonado en el lugar, mientras que los captores habrían continuado hacia el norte del departamento.
La zona donde ocurrió el plagio es una región donde las autoridades han reportado presencia activa de las estructuras criminales Jaime Martínez y Dagoberto Ramos, frentes pertenecientes a las disidencias del Estado Mayor Central, lo que inicialmente dirigió las sospechas hacia estos grupos armados.







