El director de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), Felipe Harman, denunció durante una asamblea del pueblo Zenú qué numerosos congresistas participan en la ocupación ilegal de ciénagas y playones del Caribe colombiano, territorios que legalmente corresponden a comunidades rurales y poblaciones ancestrales.
La grave acusación surgió mientras Harman explicaba las razones del bloqueo sistemático a la jurisdicción agraria en el Congreso de la República.
El funcionario aseguró que durante una década un grupo de parlamentarios sabotean deliberadamente los debates rompiendo el quórum cuando el tema llega al recinto legislativo.
“La inmensa mayoría de actores del Congreso está metido hasta el cuello en las ciénagas y playones del Caribe”, expresó Harman ante cientos de autoridades indígenas reunidas en territorio Zenú.
El directivo agregó que estos legisladores dedican sus esfuerzos a monopolizar baldíos nacionales que deberían beneficiar a campesinos, indígenas y comunidades anfibias.
Las declaraciones ocurren en medio del anuncio presidencial sobre un decreto especial para recuperar más de 100.000 hectáreas del Fondo de Reparación.
Estos predios, entregados por paramilitares desmovilizados en 2005 para compensar víctimas del conflicto, permanecen ocupados irregularmente por terceros que, según Harman, no pagan “un solo berraco peso al Estado”.
El alto funcionario vinculó directamente la resistencia parlamentaria con intereses económicos personales de los congresistas en tierras públicas.
Esta situación, según Harman explicaría por qué la reforma agraria encuentra obstáculos constantes en el poder legislativo.











