El Congreso definió el 20 de julio dos de sus nombramientos más estratégicos: las secretarías generales del Senado y la Cámara de Representantes. Durante los próximos dos años, Diego Alejandro González asumirá la Secretaría General del Senado y Miguel Ángel Sánchez la de la Cámara.
Aunque suelen pasar inadvertidos para la opinión pública, los secretarios generales garantizan la legalidad de cada sesión, certifican las votaciones, verifican el quórum y dan fe de los actos legislativos. Su trabajo resultará determinante para que el gobierno entrante de Abelardo De La Espriella saque adelante su paquete de reformas, entre ellas la reestructuración del Estado y la reforma tributaria.
En el Senado, la apuesta fue por la continuidad. González, del Partido de la U, fue reelegido con 101 votos. El abogado bogotano llegó al cargo en diciembre de 2024, cuando reemplazó a Gregorio Eljach, hoy procurador general. Con más de dos décadas de experiencia en el Congreso, consolidó un perfil técnico, de bajo protagonismo mediático y buena interlocución con las bancadas.
En la Cámara, Miguel Ángel Sánchez, del Partido Liberal, fue elegido con 179 votos. Fue postulado por César y Simón Gaviria y reemplaza al cuestionado Jaime Luis Lacouture, en el cargo desde 2022. Su trayectoria ha estado más ligada al trabajo partidista y a la administración pública que al Congreso.
Según fuentes del Congreso, el Partido Conservador cedió la Secretaría General al Partido Liberal como parte de la negociación que le permitió quedarse con la Presidencia de la corporación, en cabeza de Nicolás Barguil.





